Dos palabras que generan cambios en nuestra realidad

Existen dos palabras que usamos prácticamente a diario, a veces sin darnos cuenta, pero pocas veces le damos el significado que le corresponde y es importante que reconozcamos su poder para cambiar nuestra realidad

Nosotros, como seres sociales, utilizamos en nuestra comunicación varios tipos de palabras que, al combinarlas semánticamente, permiten transmitir pensamientos, ideas , informaciones y sentimientos. De acuerdo a la función y a la intencionalidad del hablante, las palabras se pueden clasificar de diferentes maneras;por ejemplo si queremos indicar una acción utilizamos los verbos, para describir, los adjetivos, nombrar personas, objetos, sentimientos, entre otros usamos los sustantivos; y si queremos completar al verbo, están los adverbios.

Sin embargo nos vamos a detener en dos adverbios que tienen mucho significado dentro del contexto terapéutico y educativo, ambas permiten establecer parámetros en las relaciones con el otro y con uno mismo. Estos dos adverbios permiten declarar la realidad ya que una vez dichas de allí en adelante puede crear un nuevo camino. Nos referimos a las expresiones SI y NO.

Cuando decimos “Sí”, estamos afirmando, aceptando o permitiendo que algo se ejecute, es la luz verde que me permite fluir no sólo con el otro sino conmigo mismo/a. A veces su uso se sobreentiende o queda implícito cuando al hablar ya aceptamos de lleno una invitación, un negocio o llegamos a un acuerdo.

Cuando decimos “No”, estamos haciendo todo lo contrario, negamos, rechazamos algo que pueda venir del otro y de nosotros mismos. También es usado para establecer límites en las relaciones humanas. Es la luz roja de nuestra vida.

Ambas expresiones son necesarias para el fluir de nuestra relación con el otro y con nosotros mismos. Sin embargo, en algunas culturas es aceptable el uso del “Sí” por encima del “No” , calificado esta última expresión como prohibida. Desde la niñez se enseña a decir “Sí” , permitiendo y aceptando de los adultos o hermanos actitudes que son desagradables y si el niño dice “No” ,es catalogado como irrespetuoso, grosero o malcriado.
Cuando se llega a la edad adulta, ese niño o niña que ha aprendido a decir “Sí” para ser respetuoso, amable, etc; por encima de sus verdaderos deseos o sentimientos de negación, se convierte en una persona complaciente y masoquista, llena de rabia y frustración por no establecer sus propios límites, consciente o inconscientemente.

¿Entonces cómo usar adecuadamente cada una de estas expresiones?
Primeramente es importante reconocer como adultos cuando hacemos uso correcto de una afirmación o de una negación, y la única manera de hacerlo es mantener nuestras emociones, pensamientos y acciones en una misma sintonía, es decir, ser coherentes entre lo que pensamos, sentimos, hacemos y decimos.
Es importante para aquellas personas que ya son padres, tíos y también docentes, mentores, tutores que se encuentran vinculados con niños, respeten la palabra y el deseo del niño cuando dice “No” cuando se trata de establecer sus propios límites del contacto. Ellos son los mejores maestros para mostrarnos cómo actuar de manera congruente.

Al ser coherentes nuestra realidad se transformará.

Por Hermis Sanabria Coach motivacional/ Psicoterapeuta Gestalt/Educadora

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2018-11-30T14:15:08+00:00